sábado, 27 de julio de 2013

森の木琴


¡Qué PACIENCIA tienen los japoneses! Construyen plena bosque un “ xilofón “ inclinado con una bola de madera que va tocando notas musicales por gravedad conocido como “JESÚS QUE MI ALEGRÍA PERDURE “ del autor genio Juan Sebastián. BACH. Una hazaña extraordinaria cuando se sabe que la longitud de cada hoja de madera, hecha en forma de V para mantener la bola, debe calcularse para tocar la nota exacta y calcular el tiempo de caída para la buena duración de la nota.
Escucharlo lleva sólo un momento.

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